Novena a Santa Filomena

PRIMER DIA – Meditación

tabloideSanta Filomena, como laica vivió en el mundo. Yo también. ¡Ah! ¡Pero que diferencia entre su
vida y la mía! Ella estuvo enteramente orientada hacia Dios; yo fácilmente estoy siguiendo la corriente del mundo, sus leyes, su impureza y sus costumbres. Me preocupo de estar en la onda moderna, para no recibir críticas. Esta actitud no me ayuda a seguir a Cristo… me empeñaré por lo tanto, a renunciar a todos los placeres que son un peligro para mi alma, y me esforzaré en orar más y privarme de algún placer lícito.

ORACION:

Te saludo, oh Santa Filomena, a quien Dios glorifica por tantos milagros, a quien el Vicario de Jesucristo ha nombrado protectora del Rosario Viviente y de los Hijos de María, te pedimos manifestar desde lo alto del Cielo, que una voz santa como la tuya, no puede ser desoída.
Danos la esperanza de contar con tu auxilio. Obtennos la gracia de permanecer fieles a Jesucristo, como tú, hasta la muerte. Amén.

Una decena del Rosario / Gloria / Oh Señor mío Jesucristo

 

SEGUNDO DIA – Meditación

La Iglesia me ofrece todos los medios para practicar las virtudes y santificarme. Sin embargo, a menudo soy infiel en las pequeñas cosas, mientras Filomena fue fiel en todo hasta la muerte. ¡Que Dios me perdone por haber abusado de las innumerables gracias que me regaló durante mi vida! ¡Por haberme rebelado contra su voluntad!. ¡Por haber dudado de su Providencia y de su amor por mí! ¡Que débil es mi fe, que poca mi confianza en mi Padre Celestial! ¡Que desagradecido he sido para corresponder sus bendiciones y favores! Santa Filomena, obtenme la gracia de tener la plena confianza en Dios, y ayúdame a darle gracias por sus favores y su protección.

Oración…

 

TERCER DIA – Meditación

Santa Filomena se entregó a Jesús, haciendo voto de virginidad. Renunció a los placeres de la carne y a las esperanzas que halagan. Despreció los honores pasajeros que hubiera podido tener al ser

emperatriz, y prefirió la corona de gloria que no se marchita… y pensó que pertenecer a Dios era la mayor de las riquezas. ¡Qué generosidad, qué sacrificio, qué nobleza de sentimiento! ¡Ayúdame, oh Santa Filomena, a comprender cuán valioso es el tesoro de la pureza, pues son tantos los enemigos de la virtud, visibles e invisibles, que buscan ensuciarme el alma.

¿Me he construido un escudo para proteger mi pureza con la oración, el pudor, la humildad, frecuentando los Sacramentos de la Confesión y Comunión? Redoblaré mi vigilancia para proteger esta virtud con modestia en el vestir, para no perturbar a otra persona, y evitaré mirar espectáculos y programas de televisión, que puedan perturbar esta virtud por la que Filomena dio su vida. Al salir de mi casa, rezaré tres Ave María, pidiendo a la Virgen María que me guarde puro de cuerpo, corazón y alma.

ORACION…

 

CUARTO DIA – Meditación

Santa Filomena renunció a las ventajas más atractivas de este mundo: Comprendió perfectamente las palabras de la Biblia que dice: ´Vanidad de vanidades´. No le bastó comprenderlas, sino que las puso en práctica en el momento más difícil, pero más glorioso de su vida. Al sacrificarlo todo, Filomena obtuvo todo. Qué miserable soy, pues, al perseguir lo que es vanidad, me he privado de las cosas buenas que sólo merecen ser estimadas. He creído que el mundo podía darme paz y felicidad, con las riquezas y la comodidad. He creído que el satisfacer mis sentidos podría traerme la plenitud. Al pensar así, estoy en un gran error, porque la Biblia dice que los amigos del mundo son los enemigos de Dios.

Es tiempo de cambiar mi manera equivocada de ver, y no dejarme influenciar por lo que me propone el mundo; es tiempo de juzgarlo por lo que es. ¡Perdóname, oh Dios mío, mi locura pasada! Ayúdame, Santa Filomena a rectificar mi juicio, a todo, si Dios me lo pide.

Hoy trataré de practicar la paciencia, aceptando serenamente los contratiempos.

ORACION…

 

QUINTO DIA – Meditación

Santa Filomena sufrió crueles tormentos por amor a Dios. Ella era joven, delicada, hermosa, de sangre real y exenta de cualquier sufrimiento. Para preservar su vida y ser protegida de la ira de Dioclesiano, sólo bastaba ocultar su religión y romper el voto de virginidad, hecho en su niñez; con esta condición su vida, la de sus padres y de su país, hubieran sido librados. ¿Tengo yo un poco de este heroísmo en el corazón? Quizá ahora, soy obediente a Dios, porque me cuesta poco… Pero en el momento de la dificultad y de la tentación ¿seré capaz de permanecer fiel? Si no me preparo con la oración, las buenas lecturas, al menos la Misa del domingo, la frecuentación asidua a los Sacramentos, la prudencia… Será imposible.

Aceptaré sufrir si así Dios lo permite, cumpliré mis deberes diarios sin importar si son desagradables, pisotearé las consideraciones humanas; mostraré ser siempre y en todo lugar, un generoso y fiel hijo de María. No me avergonzaré haciendo abiertamente la señal de la cruz al pasar ante una iglesia o bien, antes de comer, cuando estoy invitado. Concédeme, oh Dios mío, te lo suplico por los méritos de Santa Filomena, la gracia de cumplir mi resolución.

ORACION…

 

SEXTO DIA – Meditación

Santa Filomena permaneció inalterada bajo las más feroces torturas. Siguió fiel hasta el final, no se quejó, sino que dijo ´hágase en mí según la voluntad de Dios´, como la Santísima Virgen en la Anunciación y Jesús en el Huerto de los Olivos. Al pronunciar su ´Fiat´, recibió del Señor la gracia de la fortaleza para cumplir su vocación.

¿Y yo soy del número de los que viven una hora por Dios y un día para el mundo? Si no persevero, mis combates terminarán en derrota. Mil veces he comenzado con el espíritu, y otras tantas he terminado con la carne. ¡Inconsistencia deplorable!. Santa Filomena, obtenme la perseverancia en el bien.

ORACION…

 

SEPTIMO DIA – Meditación

Santa Filomena fue poderosamente auxiliada por Dios en sus combates. Nuestro Padre del cielo nos ayudará en nuestras tentaciones y dificultades si se lo pedimos. Nos enviará su ayuda del Cielo. Aunque me vea rodeado de dificultades no perderé la confianza filial. Santa Filomena soportó los tormentos y la muerte con valor intrépido. ¿No soy hijo de Dios? ¿No hará Dios por mí lo que hizo por Santa Filomena? ¡Ay! ¿porqué tengo tales dudas? ¿Porqué temo ser abandonado? ¿No ha dicho Jesús: ´Pidan y recibirán´? En mis tribulaciones, llamaré a Dios con confianza inalterable. ¡Oh, Santa Filomena, protectora mía, fortaléceme en estos sentimientos. Pide a Dios por mí, todas las gracias que necesito para obtener mi salvación eterna y estar en paz!

ORACION…

 

OCTAVO DIA – Meditación

Santa Filomena resistió los ataques dirigidos contra ella, avanzó hacia la santidad, porque emprendió la batalla contra ella misma; no temió la vergüenza y los sufrimientos que hubieran podido abatirla.

La gloria la cubre ahora como un vestido; murió y ahora vive; fue aplastada y ahora triunfa; fue arrastrada al cadalso y ahora es glorificada en el Cielo. La humillación es la precursora de la gloria; la cruz es nuestra promesa de felicidad eterna. Santa Filomena, haz que comprenda con la sabiduría de Dios, que la vida es sólo un tiempo de luchas, en las que tengo que resistir a las maniobras del diablo, después recibiré la corona de los vencedores en una eternidad de gloria.

ORACION…

 

NOVENO DIA – Meditación

Santa Filomena es una nueva luz, escondida durante los siglos, que surgió en nuestros tiempos, para la Iglesia militante. Ella ejerce hoy un glorioso apostolado. Las obras de los justos no perecen, son semillas que permanecen enterradas por un tiempo. ¿Qué ha hecho Filomena para adquirir esta gloria? Ha amado la justicia y aborrecido la iniquidad. Su corazón lleno de amor a Dios, fue alimentado por El día y noche. Todo lo que ha emprendido fue coronado con el éxito.

Santa Filomena, ayúdame a fortalecer mi corazón con actos de virtudes. Mientras más abundante sea la semilla, más grande será la cosecha. Me esforzaré para aumentar en mí los tesoros de piedad, paciencia, caridad, humildad, obediencia y todas las virtudes cristianas. No perderé ningún momento, pues el tiempo es oro en la vida. Asísteme, sé para mí una ancla de esperanza. Tú que recibiste del Papa Pío IX el título de PATRONA DE LOS HIJOS DE MARIA, obtenme una tierna devoción al Corazón Inmaculado de María, Reina del Santo Rosario.

ORACION…